Antes de que Uruguay fuera un país, durante el tiempo de la colonia y también durante su primer siglo de vida independiente, el canto colectivo fue practicado de manera informal por los diferentes grupos migratorios que llegaron a estas tierras, impregnado siempre de la música y la nostalgia de su terruño. Las primeras incursiones más formales del canto coral en Uruguay fueron practicadas en las iglesias a fines del siglo XIX.

A principios del siglo XX se forman los primeros grupos corales, como la Asociación Coral de Montevideo y la Coral Guarda e Passa, entre otros, con muy buenas estructuras y excelentes maestros. En la década del 50 hubo un efervescente movimiento coral en todo el país. Se fundaron numerosos coros con directores de alto nivel, que comenzaron a incursionar también en el exterior y a organizarse para mejorar el nivel interpretativo, la búsqueda de medios y la creación de escuelas corales. Es así que se fundaron las Federaciones del Litoral, Centro y Este, al impulso de los Maestros Eric Simon, Raúl Evangelisti y Néstor Rosa Giffuni y propiciadas por el Ministerio de Cultura y las Intendencias Departamentales.

En 1984 un inquieto grupo de directores y coralistas realiza un intento de organización de la Federación de Coros de Montevideo, llegando a redactar sus estatutos pero, por diferentes motivos, se desvanece a poco de comenzar.

El 13 de octubre de 1996 un nuevo impulso de actores del canto coral convoca a una primera reunión a fin de organizar la necesaria y postergada asociación de coros. De esta iniciativa surge AUDECCO, Asociación Uruguaya de Canto Coral, que sin embargo, no se llega a consolidar por dificultades administrativas en la tramitación de la personería jurídica.

Hasta que finalmente el 13 de diciembre de 1999, en Tarariras, Colonia, se redactan y firman los estatutos de la actual Asociación Coral del Uruguay ACORDELUR, aprobados por el Ministerio de Cultura el 16 de enero de 2001.

Esta asociación trabajó en forma ininterrumpida hasta el año 2004, fecha en que las dificultades económicas que afectaron a la región incidieron en su funcionamiento y sobre todo en el aporte de sus socios.

Luego de un período de desactivación, en 2009 un grupo de agentes del mundo coral, interesados en recuperarla, se unió para convocar a la masa coral a integrarse en listas, realizar un llamado a elecciones y volver a poner en marcha esta oxidada maquinaria.

Los esfuerzos fueron exitosos y a partir del 13 de julio de 2010, la Comisión Directiva electa trabajó intensamente para cumplir con los objetivos establecidos en los estatutos fundacionales de la ACORDELUR del 99.

En julio de 2012 hubo un nuevo llamado a elecciones y hoy la Asociación Coral del Uruguay se encuentra abocada a continuar desarrollándose en todos los aspectos concernientes a alcanzar sus objetivos, atenta a los intereses de sus socios y a reactivar su vinculación con organizaciones similares en el exterior. Es así como reconfirmó su afiliación a la Asociación Latinoamericana de Canto Coral (ALACC Internacional), a la cual estuvo asociada en 1996. En estos últimos años ACORDELUR ha recibido colaboración en donaciones para premios y apoyo logístico de instituciones como AGADU, SUDEI, Montevideo Shopping e Intendencia de Montevideo.

El 24 de noviembre de 2012 la Asociación Coral del Uruguay fue distinguida con un reconocimiento mayor, de parte de la Fundación Lolita Rubial de Minas, Lavalleja, al recibir el Premio Morosoli Institucional por su aporte al Uruguay Cultural.

acordelur@acordelur.org.uy
(0598)27107595